
Postura correcta al correr: protege tus rodillas y corre con más inteligencia
Correr es una de las formas de ejercicio más accesibles y eficientes. Sin embargo, una postura inadecuada puede ejercer una presión innecesaria sobre las rodillas. Tanto si eres principiante como si eres un corredor experimentado, aprender y mantener la postura correcta es clave tanto para el rendimiento como para la prevención de lesiones.
Por qué es importante la postura
Una mala postura al correr suele provocar lesiones por sobreesfuerzo, como la rodilla del corredor, la tendinitis rotuliana y la distensión del menisco. Estos problemas suelen surgir de pisadas incorrectas, desequilibrios en la mecánica corporal y un impacto excesivo en las articulaciones de la rodilla. Una alineación correcta ayuda a distribuir la fuerza uniformemente, protegiendo las rodillas y mejorando la eficiencia.
Tres elementos clave de una buena postura al correr
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Parte superior del cuerpo erguida
Mantén el torso erguido y la espalda recta. Relaja los hombros y contrae los músculos del torso para mantener la estabilidad. -
Zancada corta y natural
Evite dar zancadas demasiado largas. Procure aterrizar con el mediopié, justo debajo de las caderas. Esto reduce la fuerza de frenado y minimiza el impacto en las rodillas. -
ligera flexión de rodilla
Una ligera flexión de las rodillas actúa como un amortiguador natural. Correr con las rodillas rígidas o bloqueadas aumenta la tensión en las articulaciones y puede provocar daños a largo plazo.
Errores comunes que se deben evitar
- Mirar hacia abajo en lugar de hacia adelante
- Cruzar los brazos sobre el cuerpo a mitad de la zancada
- Golpe fuerte del talón
- Encorvarse a medida que se instala la fatiga
- El papel del equipo de apoyo
Los equipos de soporte, como rodilleras o mangas de compresión, pueden proporcionar estabilidad adicional durante las carreras. Las rodilleras Kuangmi® están diseñadas para ayudar a alinear la articulación y minimizar el riesgo, especialmente en carreras largas o durante los periodos de recuperación.
Consejos para la salud de la rodilla a largo plazo
- Calienta siempre con estiramientos dinámicos.
- Fortalecer los músculos de las piernas, incluidos los cuádriceps, los isquiotibiales y los glúteos.
- Corra en superficies tolerantes como pistas o césped cuando sea posible.
- Reemplace sus zapatillas para correr regularmente para mantener la amortiguación.
- Escuche a su cuerpo y evite forzar las articulaciones a pesar del dolor.
Conclusión
Una postura correcta al correr no solo mejora el rendimiento, sino que también es fundamental para prevenir lesiones de rodilla. Con una postura constante, el equipo adecuado y hábitos conscientes, los corredores pueden mantenerse activos y, al mismo tiempo, proteger sus articulaciones.